Pedir dinero prestado ¿Por qué si? ¿Por qué no?


En ocasiones,  por necesidad  por algún imprevisto no hemos visto en la necesidad de pedir dinero prestado, ya sea a algún familiar, amigo o a través de un crédito de cualquier tipo.  Esto no es malo, siempre y cuando no se vuelva una constante.  Te explicamos por qué.

Lo que ocurre al pedir dinero prestado…

Se pierde el control de los gastos

Cuando te atreves a pedir dinero prestado, ya sea a una persona o un crédito bancario pierdes el control de tus gastos, es decir,   todo lo que tenías programado para el mes o la quincena tiene que ser recortado para poder cubrir esa deuda. Con estas pequeñas acciones comprometes dinero futuro para pagos.

Se paga más de lo que se pide

En caso de que tus préstamos sean bancarios, muchas veces terminas pagando más de lo que pediste, esto por la cuestión de las comisiones y los intereses.  En este punto te recomendamos, que si vas a utilizar el préstamo por poco tiempo, puedes recurrir a las tarjetas de crédito. Estas te proporcionan el beneficio de no cobrar intereses durante 26 días aproximadamente. Si durante este tiempo puedes cubrir la deuda, sólo estarías pagando lo que compraste.

El dinero ajeno es más fácil de gastar

Es muy cierto que es más fácil gastar dinero que no nos pertenece, esto es porque cuando nos ha costado juntar, ahorrar, o ganar dinero se nos dificulta un poco desprendernos del mismo, cosa que no sucede cuando tenemos algunos miles que no precisamente nos hemos ganado.  Como bien dicen, se van como el agua.  Es por eso que no siempre es conveniente pedir prestado pues en la gran mayoría de los casos termina por ser gastado en cosas superfluas.

El que lo hace una vez lo hace siempre

La idea de sólo voy a pedir esta vez, es muy relativa. En ocasiones el descontrol en las compras y el pagar una deuda con otra se vuelve literalmente un vicio y con ello lo que único que hacemos es alimentar una gran deuda que con el tiempo y con la acumulación de intereses y comisiones se nos hará imposible de pagar.

La falsa idea de las ofertas

Muchas veces, cuando hay ofertas nos endeudamos sólo para poder cazar esos meses sin intereses o ese descuento que se está anunciando. En primer lugar debemos hacernos a la idea de que ofertas siempre hay, si no son este mes, estarán vigentes el mes siguiente. En segundo lugar, existen ocasiones en que ni siquiera se utiliza el producto que se está ofertando, pero el mero hecho de estar en promoción lo hace ver más atractivo. Al final uno termina con deudas de algo que no le era ni necesario ni salió tan barato como creía.

TIPS para tomar en cuenta

Si tevés en la necesidad de solicitar dinero que no es tuyo por algún tiempo, te dejamos estos puntos que pueden librarte de una deuda:

  • Utiliza tarjetas de crédito para tus compras emergentes y procura ser totalero en tus pagos
  • Si tu compra puede esperar, mejor ahorra y evita pedir créditos
  • Si tu compra es inminente y requieres dinero urgente te sugerimos los préstamos personales por internet, que son de fácil aprobación y bajos intereses
  • En caso de que tengas que pedir prestado al banco o a algún familiar pide expresamente lo que necesitas, nunca pidas de más

 

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