Lo malo de las reparadoras de crédito ¡Conócela!


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Seguramente has escuchado hablar de las reparadoras de crédito. Esas que  aseguran brindarte un gran descuento al momento de pagar tus deudas ¡sin duda suena tentador!, no obstante, esto podría ser algo contraproducente a la hora de pagar tus préstamos. Aquí te explico lo malo de las reparadoras de crédito y cuál es tu mejor alternativa.

 ¿Qué es una reparadora de crédito?

Una reparadora de crédito es un tercero que facilita las negociaciones de tus deudas con tus acreedores. A cambio, obtendrán su correspondiente comisión. No está contemplado que la deuda se saldé por completo. Solo se pretende reducir el peso en el consumidor/deudor.

¿Cómo funciona una reparadora de crédito?

La reparadora de crédito es la encargada de negociar la deuda con las instituciones financieras de tres distintas formas:

  1. Ayudándote a crear un sistema de ahorro en el cual puedas juntar lo necesario para liquidar tu deuda
  2. Negociando una quita bancaria, en la cual tu banco te cobre menos de lo que en realidad debes en una sola exhibición
  3. Negociando una quita bancaria, en la cual tu banco te cobre menos de lo que en realidad debes en varias mensualidades

¿Qué hacen las reparadoras de crédito?

Las reparadoras ayudan a negociar deudas con bancos solo para créditos de consumo sin codeudor. Además, promueve el hábito de ahorro, pero no olvides que cobran comisiones por prestarte sus servicios.

Lo malo de las reparadoras de crédito

Lo malo de las reparadoras de crédito es que usan técnicas de venta muy agresivas y declaran verdades dudosas. Quienes confíen ciegamente pueden terminar en problemas.

Por ejemplo, te aseguran un descuento de tus deudas de hasta un 70%, que tu buró quedará limpio o que tus acreedores dejarán de llamarte. Aquí hay una lista de aspectos que te ayudarán a detectar publicidad engañosa:

  •         Los bancos no negocian sus deudas. A partir de los 90 días ellos colocan las deudas perdidas en su balance. También contratan despachos de cobranzas para recuperar lo que puedan, o ponen en subasta las carteras vencida.

Cabe destacar que los despachos varían. Hay cobradores que llaman para intimidar o amenazar, así como hay otros que buscan negociar.

No obstante, no es está permitido por la ley que bajo ninguna circunstancia alguien te amenace o quiera entrar a tu casa para embargar tus cosas. Ante cualquier inconveniente, puedes colocar una denuncia ante Condusef para que se atienda tu caso.

  •         Si dejas de pagar, no importa quién sea tu intermediario, eso quedará registrado en tu historial crediticio de Buró de Crédito. Así que es mentira eso de que estarás limpio como dicen dichas reparadoras.
  •         Para solventar tu Buró manchado, al saldar tu deuda, la reparadora te ofrece un crédito muy caro en una sociedad financiera popular (Sofipo). La idea de ellos es que la tomes para quedar bien parado con los bancos, gracias al nuevo historial crediticio que irás construyendo.
  •         Aunque la reparadora quiera dar la cara por ti, es inevitable que los cobradores te llamen, o a tus referencias. Podrás decirles que se comuniquen con la reparadora, pero quien tiene la deuda eres tú.

En conclusión…

Cabe destacar que estas mismas negociaciones podrás hacerla tú mismo, pero quizá no cuentas con el tiempo y el conocimiento para hacerlo. Estas entidades de negociación aparecen en vista de que los mismos bancos evitan que la gente renegocie sus deudas. Solo que ten bien claro lo malo de las reparadoras de crédito.

En primera instancia, trata tú mismo de hacer tus propios asuntos financieros, así recibas toda la asesoría posible. No asumas compromisos que no podrás cumplir, ni pagar más allá de lo que ganas ¡Toma conciencia!